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sábado, 10 de enero de 2015

Liliana Celiz

(Rosario, 1956).


*
peces altos de la infancia en la niñez encinta de mi imagen

sumergida al otro lado de mi cara en el estribo o desde el lago
(el yo/el otro yo flotando a la deriva, mi piel como connotación
de él en el vacío, suspirando su perfume de piel en algún aire,
la sapiencia, ser, la integridad del ser en otra cara de moneda,
el otro aire, oleadas de algún aire sin la luz/ el punto de la luz
se difumina/ es el azul/ caigo en el azul hacia el circuito
de las formas)

**
la memoria hace audible el campo de tu cuerpo/

el campo de la luz/ lo horizontal/ cuerpo sobre cuerpo
amedrentado de emoción/ de polen caído a mis costuras/
mi reverso/ flotación / río en el revés del coágulo cayendo en esta luz/
el sol que mira los extremos de la piel/ connotación de piel
desdibujada de mi aliento en el revés/ la llama en el revés del agua
/al otro extremo/ es en la luz (mi cuerpo)

***
la luna en el repliegue de la olas, en el círculo

(en el circuito de caída) la ola en torno de la estrella
entre la nube y él no está (mira a desazón su sangre en la caída)
manos del revés de la costumbre (el pliegue de algún hombre
desde mí cayendo hacia la inversa de mi mano) (el pliegue
de la mano en la costumbre, en plena plenitud de algún divague
etéreo de la noche entre la luz de las luciérnagas) estrellas
a lo lejos nombran astros infinitos en el pliegue de otro cielo



martes, 9 de diciembre de 2014

Henri Michaux

(Namur, Bélgica, 1899 - París, 1984).




TAJADAS DE SABER/ SABIDURíA


Cuánto menos odiantes serían los hombres si cada uno de ellos no usase un rostro.

*
En el interior del melón, un corazón batía.

*
Sueño-de-caballo: Caballo, habiéndose comido su carro, contemplando el horizonte.

*
Los oídos de los humanos no están muy bien defendidos. Parece que no se tenía en cuenta a los vecinos.

*
Mi vida: arrastrando un cochecito de bebé bajo el agua. Aquellos que nacieron cansados saben lo que quiero decir.

*
Sin contestar, el Tibetano sacó su cuerno llama-tormentas y quedamos completamente calados bajo grandes lamparazos de relámpagos.

*
No todo es duro en el cocodrilo. Sus pulmones son esponjosos y sueña al borde del agua.

*
Trágate los remaches, el crucero se desarma y el agua está nuevamente en calma.

*
Cada siglo tiene su alta masa. ¿Qué está esperando ésta para armar una grandiosa celebración de disgusto?

*
Los delirios del pájaro no tienen interés alguno por el árbol.

*
Aquel que esconde a su loco muere sin voz.

*
Caldera de pensamientos tomándose por un hombre.

*
Aún si es cierto, es falso.

*
Aquel que canta en un grupo pondrá a su hermano en prisión cuando se lo pidan.

*
Aquel que deja una traza, deja una herida.

*
Aquel que ha rechazado sus demonios nos fatiga a muerte con sus ángeles.

*
Cuando uno mira a los seminaristas -pronto serán Doctores en Telogía- jugar a patear una pelota de fútbol, uno se ve conducido a observar que aparentemente es más fácil para el tigre ser completo, y en dignidad, un tigre, de lo que es para el hombre ser hombre.

*
El corazón de una persona sensible sufre demasiado como para amar.

*
Para entender, la inteligencia debe ensuciarse. Sobre todo, aún antes de ensuciarse, debe ser lastimada.

*
Es todo aquello que no es humano a su alrededor lo que hace al hombre humano. Cuantas más personas hay en el mundo, mayor es la exasperación.

*
No actúes con orgullo. Ya respirar es consentir. Otras concesiones seguirán, cada una encajándose en la otra. Aquí tienes una. Suficiente, acabemos con esto.
 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Aldo Pellegrini

 (Rosario, 1903, ídem, 1973). 

EL MUNDO ES TUYO

Cuando alguien pregunta inesperadamente
¿qué hora es?
se determinan curiosísimos desniveles una enorme melancolía
suspendida sobre una blanca llanura un río
quebradizo una sorpresa ascendente y el concurso de una boca certera
que habla con rumores de corazón galopante y deja
una roja señal en los que pasanQuizás suben lentas escaleras en busca del lugar más alto
para la cita del humo la cólera se niega a despertar
los trenes descarrilan detrás de tus párpados y en medio de una gran
                                                                                                                   [incomodidad
el horizonte circula por tus venas

El mundo es mío te lo doy un río se desliza junto a tu piel
un ala líquida en una llanura dormida
una leve espuma denuncia la libertad que se ahoga la emoción contenida
[atrae a las moscas un violento zumbido
y la brusca rotura del mecanismo que produce el fenómeno de la turbación

La hora del conocimiento ha terminado el tiempo es sinuoso y los
                                                                                                                  [hambrientos
devoran como siempre las manos que los socorren el suicidio
oculta una inmensa victoria el mundo es tuyo ¿podríamos apresurarnos?

Indudablemente el momento es oportuno los crímenes fraguados
la complicidad de las falsas rameras el don del extravío
el subyugante temblor de las manos
la voz que llama está cada vez más distante
los instintos se oxidan la equivocada posición de la memoria
el mundo es tuyo sin entrada ni salida el largo alcance de la esperanza
el esplendor de la vida la mirada socarrona la sed se derrama
el mundo es tuyo y tu piel se estremece.