(Avellaneda, 1936 - ídem, 1972).
el silencio es luz
el canto sabio de la desdicha
emana tiempo primitivo
buscaba la piedra no el plan
un himno inocente no las maldiciones
el conocimiento de mis nombres
para olvidarlos y olvidarme
pero lo que no busqué es el exilio
ni tampoco me dije mentiras
no adoré el sol
pero no esperé esta luz negra
al filo del mediodía
Los de lo oculto
Para que las palabras no basten es preciso alguna muerte en el
corazón.
La luz del lenguaje me cubre como una música, imagen mordida por
los perros del desconsuelo, y el invierno sube por mí como la enamorada
del muro.
Cuando espero dejar de esperar, sucede tu caída dentro de mí. Ya no
soy más que un adentro.
Signos
Todo hace el amor con el silencio.
Me habían prometido un silencio como un fuego, una casa de silencio.
De pronto el templo es un circo y la luz un tambor.
Del otro lado
Como un reloj de arena cae la música en la música.
Estoy triste en la noche de colmillos de lobo.
Cae la música en la música como mi voz en mis voces.
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